lunes

Poesía eres tú.

_Mamá, ya sé qué quiero ser de mayor.
_ ¿Qué quieres ser?
_Quiero ser poema.
_ ¿Poema? No sé puede ser poema.
_Sí que se puede ser poema… En el cole, Don Serapio nos ha hablado de poetas como Miguel Hernández, Rafael Alberti y Bécquer que escribían poemas, muchísimos poemas y, la mayoría a sus mujeres, ellas les inspiraban. Entonces…
_ Pero hija, no puedes ser poema, no es un oficio.
_ ¿Cómo que no es un oficio?
_ No, siendo poema no vas a ganar dinero.
_ Y, ¿para qué quiero dinero?. Siendo poema seré feliz y no necesitaré dinero, si soy poema alguien me cuidará y hablarán de mí, tendré muchas rimas y todo eso y mi poeta me tendrá que cuidar digo yo…
_ Creo que es muy difícil ser poema , ¿ y si en vez de ser poema eres poetisa?
_ ¿Poetisa? ¿Escribir yo poemas? ¡Pero los poemas hay que escribirlos de mujeres mamá! Don Serapio dice que las mujeres somos poema y tenemos que ser poema siempre, yo no puedo escribir poesía de mujeres, eso es tarea de un poeta.
_ Pero, puedes escribir de una flor, del cielo o, de cosas que te gustan y te hacen sentir bien, como el amor, los poetas hablan de mujeres porque sienten amor, puedes escribir de amor.
_ ¿De amor? Ah! Claro, como el poema que Don Serapio nos ha recitado de Miguel Hernández, algo así como; “Sólo quien ama vuela, pero ¿quién ama tanto que sea como pájaro más leve y fugitivo?” O algo así…Pero, también nos ha dicho que se lo dedica a una mujer, habla de su mujer…
_ Sí, hija, su mujer es poesía como dice tu profesor pero, antes de ser poema tendrá que ser amor, sin amor no hay poesía. Miguel Hernández aparte de amar a su mujer, amaba su tierra también y escribía sobre ella, sentía amor por su tierra.
_ ¡Es verdad! Nos ha dicho también no sé qué de aceituneros, a Miguel Hernández le gustaban los paisajes de aceituneros. Pero, todo ha empezado porque Luis ha leído un poema del libro de Bécquer:
_ “¿Qué es poesía?, dices, mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul,
¡Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.”
Y, entonces Susana le ha preguntado a Don Serapio cómo se puede ser poesía y el profesor nos ha dicho eso de que todas las mujeres somos poesía.
_ ¿Y le has dicho a Don Serapio qué quieres ser poema?
_ No, bueno, le he dicho que me gustaría ser poema y, me ha dicho que hay que trabajar muy duro para serlo. Creo que se refería a que tengo que sacar mejores notas…
_ Sí, seguramente. Pero, es mejor ser poetisa hija, mejor que poema. O, incluso ser poetisa y poema, sólo que es un poco raro hablar de uno mismo en un poema.
_ Bien… entonces, para hacer poesía hay que sentir amor. Y, mamá ¿Dónde está el amor?
_ ¿El amor? El amor está en todas partes, en el aire como dice la canción.
_ ¡Dame la cazadora!
_ ¿ La cazadora para qué?
_ Me voy a buscar amor, tengo que empezar ya, Don Serapio ha dicho que hay que trabajar mucho para ser poema…