martes

Justo un año después.

Dijiste “desarrolla tu más legítima rareza y estarás haciendo bien” y, aquí me hallo delante de la mayor rareza que tanto destacabas, creyendo que hacía bien y, veo que la más completa felicidad se halla en un lugar lejano, ausente de toda circunstancia. Tanto más lejano más pequeño se vuelve el problema.

Un año que se esfuma, un año repleto de perfecciones, de disputas, de indecisiones, de abrazos, de besos, de personas que desisten y de otras que de repente surgen de la nada y cambian tu vida.

Podría etiquetar el año como uno de los más interesantes de mi vida pero, me quedo con el año más intenso y con mayores razones para recordar eternamente.

De nuevo, hacia delante, buscando razones que le den sentido a la rareza.

jueves

15

[…]mientras puedas, vuela. Deja de seguir los caminos trazados y adéntrate en tu mundo surrealista e imaginario sin rendir cuentas mientras estés sumida en ese vaivén de irracionalidades soñadas, imaginarias. Ríe sin saber porqué y canta desconociendo las millones de adversidades que la realidad, la siniestra realidad te ofrece cada día. Pues, como sujeto te agotarás del futuro presente convertido en pasado y en un inesperado momento, abrirás los ojos pese al descontento que esto supone y te cegará la luz real, el futuro convertido en presente como un abrir y cerrar de ojos y quedará nada, como una gota que cae sobre un charco, siendo un día más, una gota más. Y fundida en la desesperación quedará la esperanza irracional del supuesto mañana y del después de todo pues, como hemos querido dibujar a lo largo de la vida, ésta resulta maravillosa cuando decides volar, no pensar, reír y soñar pero, la realidad es por el contrario más cara, más dolorosa y más oscura[…]

lunes

Donde nacen las nubes.


Hoy he tratado de distinguir entre el azul del cielo y el del mar.
Entre mil mentiras sinceras y verdades silenciosas.
La diferencia entre el caminar cuando hay prisa, y el correr sin más.
Entre el respirar y el quedarte sin aire.
Entre el espacio y el tiempo.
Entre el Sol y la simple luz.
La diferencia entre sonreír y reír, y entre vivir y habitar la vida.
Pero, la verdadera realidad se ha antojado cuando la clave está en que, es mejor buscar las similitudes a perderse entre las diferencias.
Y hoy, el más completo vacío se ha llenado de un aire puro y salado, con restos de brisa cargada de arena húmeda pero cálida, por los rayos de luz que el rey Sol le ha regalado.
Tal día como hoy, el más profundo de los sentimientos ha madurado y ha perforado la mitad del ser que yacía entero y fuerte.
Hoy, más que admirar el tiempo, no hay más que destacar el lugar donde nacen las nubes y admirar la fragilidad de la vida. No hay más que buscar la felicidad en los lugares más inhóspitos de la naturaleza por ahora intocables y puros.
Porque, las cientos de preguntas formuladas al día dejan esos eternos sabores amargos al no encontrar respuestas, y de nuevo más preguntas que se responden con otra infinitud de preguntas más.

miércoles

XIII

Amargo sabor que dejan los días cuando, complacida la existencia por el seguimiento de un camino sin trazar, a esperas, perfecto. Se manifiesta una constante transgresión hacia el dolor y el hastío. Un hastío fundado por un principio fundamental, porque, al parecer, el cielo ha dejado de brillar, ha dejado de lado ese azul perfecto venerado en los días tan largos y cálidos que el pasado nos brindó.
Una vez, te hallas ante una realidad fría y oscura incapaz de abrir paso entre las nubes que no le dejan ver el cielo y , menos aún el suelo. Y, de nuevo quedarse a medio camino entre el todo y la nada, entre la eterna lucha de ideales y la constante pelea entre mente y corazón.
Otro tedio y un telos sin sentido se asoman al final del camino, como principio de otro nuevo. Distinto el sentido que hemos querido darle a la vida, sin darnos cuenta de que somos nuestro pasado, un pasado del cual contenemos una ingeniosa selección de momentos clavados en nuestra memoria. Un pasado seleccionado y grabado como perfecto, cuando sometemos a disputas nuestro presente. Y, así, hacernos notar que algo no funciona correctamente. Los días en los que, denominados así convencionalmente, los días que sin Sol estás dispuesta a continuar, pausadamente pero hacia delante, un progreso o un camino continuo, eterno pero a su vez finito, tratando de encontrar siempre el dulce sabor del buen tiempo, de la mejor elección y del eterno cambio.

"la mecánica del tiempo devora implacablemente la brevedad de la vida"

jueves

miércoles

un fin, sin esperas.

maldigo los días que corren a una velocidad que asusta.
Y tengo miedo, miedo a perderme dentro de esta enormidad, miedo a no saber y miedo a no poder.
Y retomo el silencio, y callo de nuevo por no saber que decir cuando anhelas todo y debes comenzar otro camino que recuerdas haber dado en muchas otras ocasiones. Y no logro dejar de sentir esa presión eterna en el pecho que deja un sabor inconformista porque dentro de la nada todo es perfecto y presenta todo lo que una vez ansiabas de una manera ilógica.
Pero, me pierdo sin aquello que con un esfuerzo sobrenatural se convirtió en un todo con sentido, con fines que llenaban todo lo vacío.
De nuevo, un fin, sin esperas.

viernes

SUPONGAMOS

que no soy nada sin ti.

jueves

volar

mientras puedas, vuela. Deja de seguir los caminos trazados y adéntrate en tu mundo surrealista e imaginario sin rendir cuentas mientras estés sumida en ese vaivén de irracionalidades soñadas, imaginarias. Ríe sin saber porque y canta desconociendo las millones de adversidades que la realidad, la siniestra realidad te ofrece cada día. Pues, como sujeto te agotarás del futuro presente convertido en pasado y en un inesperado momento, abrirás los ojos, pese al descontento que esto supone, y te cegará la luz real, el futuro convertido en presente como un parpadeo y quedará nada, como una gota que cae sobre un charco, siendo un día más, una gota más. Y fundida en la desesperación quedará la ínfima esperanza irracional del supuesto mañana y del después de todo pues, como hemos querido dibujar a lo largo de la vida, ésta resulta maravillosa cuando decides volar, no pensar, reír y soñar pero, la realidad es por el contrario más cara, más dolorosa y más oscura

Líneas sin puntos

Sin ir más lejos, recorriendo la parte indispensable del camino me pierdo.
Camino cerrado sin vuelta atrás.
Ruinas donde hubieron civilizaciones completas.
Sueños sin la necesidad de dormir.
Miedos que no dejan seguir, obligando a frenar, sin vuelta atrás.
Sus encantos, mis vicios.
Sus escondites, mis lagunas.
Sentir que el tiempo se come al espacio y fingir que no pasa nada.
Siento, muero.
De nuevo, sin querer vuelvo al camino y continúo hasta que el sendero acabe y me destruya.
Silencios, sin puntos.
Líneas, sin palabras.

miércoles

raya

Siento, muero.
Insoportable, no tener.
Inverosímil, supuesta verdad.
Inútil, necesidad.
Silencio, punto.

domingo

en un mundo perfecto. 8 de May, a las 23:06

En un mundo perfecto no habría un tema de conversación incoherente, el dolor tampoco significaría demasiado porque de las conversaciones derivamos a las experiencias y de las incoherencias a las sensaciones, sensaciones como eternas causas de dolor por lo tanto, en un mundo perfecto, sin conversaciones incoherentes, limitadas a lo absurdamente banal no habría dolor, la felicidad, sin querer estaría a nuestro alcance y así lo inaccesible limitándonos a lo conocido sería posible, en un mundo perfecto todo se podría hacer, ¡ qué grande la vida!, en un mundo perfecto más bien yo no existiría.

Bajemos, aquí estoy, existo, entonces ese mundo perfecto del que hablamos no existe necesariamente, por lo que establecemos conversaciones con personas, se me olvidaban las personas, esos seres con los que hablar y crear las llamadas conversaciones incoherentes que he comentado anteriormente y entonces, al establecer esta disparidad de conversaciones sientes, sin querer, y queriendo buscas la felicidad y no la encuentras, en un mundo perfecto sería accesible pero en este, nuestro mundo imperfecto, lo más perfecto es ansiar esa felicidad permitiendo el acceso a la eterna disputa, al genial tránsito complejo en busca de la misma. En un mundo perfecto la felicidad sería alcanzable pero claro, eso es lo fácil y lo fácil no es divertido.

dark side of the moon