martes

Justo un año después.

Dijiste “desarrolla tu más legítima rareza y estarás haciendo bien” y, aquí me hallo delante de la mayor rareza que tanto destacabas, creyendo que hacía bien y, veo que la más completa felicidad se halla en un lugar lejano, ausente de toda circunstancia. Tanto más lejano más pequeño se vuelve el problema.

Un año que se esfuma, un año repleto de perfecciones, de disputas, de indecisiones, de abrazos, de besos, de personas que desisten y de otras que de repente surgen de la nada y cambian tu vida.

Podría etiquetar el año como uno de los más interesantes de mi vida pero, me quedo con el año más intenso y con mayores razones para recordar eternamente.

De nuevo, hacia delante, buscando razones que le den sentido a la rareza.