en un mundo perfecto. 8 de May, a las 23:06
En un mundo perfecto no habría un tema de conversación incoherente, el dolor tampoco significaría demasiado porque de las conversaciones derivamos a las experiencias y de las incoherencias a las sensaciones, sensaciones como eternas causas de dolor por lo tanto, en un mundo perfecto, sin conversaciones incoherentes, limitadas a lo absurdamente banal no habría dolor, la felicidad, sin querer estaría a nuestro alcance y así lo inaccesible limitándonos a lo conocido sería posible, en un mundo perfecto todo se podría hacer, ¡ qué grande la vida!, en un mundo perfecto más bien yo no existiría.
Bajemos, aquí estoy, existo, entonces ese mundo perfecto del que hablamos no existe necesariamente, por lo que establecemos conversaciones con personas, se me olvidaban las personas, esos seres con los que hablar y crear las llamadas conversaciones incoherentes que he comentado anteriormente y entonces, al establecer esta disparidad de conversaciones sientes, sin querer, y queriendo buscas la felicidad y no la encuentras, en un mundo perfecto sería accesible pero en este, nuestro mundo imperfecto, lo más perfecto es ansiar esa felicidad permitiendo el acceso a la eterna disputa, al genial tránsito complejo en busca de la misma. En un mundo perfecto la felicidad sería alcanzable pero claro, eso es lo fácil y lo fácil no es divertido.